Al evaluar un sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS), dos de los parámetros más importantes son la potencia, expresada en kilovatios (kW), y la capacidad energética, expresada en kilovatios-hora (kWh). Aunque están relacionados, representan características diferentes y no deben utilizarse como si fueran equivalentes.
La potencia indica cuánta energía puede entregar o absorber un sistema en un instante determinado, mientras que la capacidad energética representa la cantidad de energía que puede almacenar. Esta diferencia es fundamental al dimensionar soluciones para empresas, industrias y proyectos con paneles fotovoltaicos en Chile que buscan aprovechar mejor su generación solar, gestionar la demanda eléctrica o disponer de respaldo energético.
Por ejemplo, una empresa puede necesitar un BESS capaz de entregar 100 kW para alimentar determinadas cargas, pero también requerir suficiente capacidad para mantenerlas durante varias horas. En ese caso, no basta con conocer la potencia del sistema: es necesario calcular cuántos kWh se necesitan para cubrir el periodo de operación previsto.
Comprender esta relación permite seleccionar una solución BESS coherente con el perfil de consumo, los objetivos del proyecto y las condiciones técnicas de la instalación.
¿Qué significa la potencia en kW de un BESS?
La potencia, expresada en kilovatios (kW), representa la velocidad a la que un sistema puede entregar o absorber energía eléctrica. En un BESS, permite conocer cuánta potencia puede suministrar a las cargas o cuánta potencia puede utilizar para cargar sus baterías, dentro de los límites del sistema.
Este parámetro resulta especialmente importante en aplicaciones comerciales e industriales donde existen equipos con demandas elevadas, como motores, bombas, sistemas de climatización y procesos productivos.
Un BESS con una potencia de descarga de 100 kW puede entregar hasta esa potencia bajo las condiciones especificadas por el fabricante. Sin embargo, esto no significa que pueda mantenerla durante un periodo ilimitado. La duración dependerá de la energía disponible en las baterías y de las pérdidas del sistema.
También es necesario distinguir entre la potencia nominal de las baterías y la potencia de salida del sistema completo. La potencia que llega a las cargas puede estar limitada por el inversor o convertidor de potencia (PCS), el sistema de gestión de baterías (BMS), la temperatura, el estado de carga y otras restricciones operativas.
Por esta razón, al cotizar un BESS para una empresa en Chile, es importante comprobar la potencia continua disponible, la potencia máxima durante intervalos específicos y las condiciones bajo las cuales el equipo puede entregar esos valores.
¿Qué significa la capacidad energética en kWh?
La capacidad energética, expresada en kilovatios-hora (kWh), representa la cantidad de energía que un sistema puede almacenar. En un BESS, este parámetro permite estimar cuánta energía estará disponible para utilizarla posteriormente, considerando las condiciones de operación y la capacidad realmente utilizable.
Por ejemplo, un sistema con una capacidad nominal de 215 kWh dispone de esa cantidad de energía nominal según su especificación. Sin embargo, la energía que puede entregar efectivamente a una instalación puede ser menor, dependiendo de la capacidad útil, los límites del estado de carga, la eficiencia de conversión y las condiciones operativas.
La capacidad energética es especialmente importante cuando el objetivo es trasladar energía solar generada durante el día hacia periodos posteriores, mantener determinadas cargas durante varias horas o gestionar el consumo de una empresa fuera de los horarios de generación fotovoltaica.
Para calcular las necesidades de almacenamiento, es necesario identificar qué cargas se desean alimentar, cuál es su consumo en kW y durante cuánto tiempo deben permanecer operativas. Esta información permite estimar la energía requerida y compararla con la capacidad útil del BESS.
Diferencias entre kW y kWh: tabla comparativa
| Característica | Potencia (kW) | Capacidad energética (kWh) |
|---|---|---|
| ¿Qué representa? | La velocidad de entrega o absorción de energía | La cantidad de energía almacenada |
| ¿Qué permite determinar? | Cuánta potencia puede suministrar o recibir el sistema | Cuánta energía puede entregar durante un periodo |
| ¿Cómo influye en la autonomía? | Define qué cargas pueden alimentarse simultáneamente | Influye directamente en cuánto tiempo pueden alimentarse |
| Ejemplo | Un BESS que entrega 100 kW | Un BESS que almacena 215 kWh |
| Aplicación en una empresa | Cubrir una demanda instantánea de 100 kW, si el sistema lo permite | Mantener una carga determinada durante varias horas |
| ¿Qué ocurre si aumenta? | Puede alimentar una mayor demanda instantánea | Puede suministrar energía durante más tiempo a una potencia determinada |
En términos sencillos, los kW responden a la pregunta «¿cuánta potencia necesito en un momento determinado?», mientras que los kWh responden a «¿cuánta energía necesito almacenar para cubrir el periodo de operación?».
Ambos parámetros deben evaluarse conjuntamente para evitar seleccionar un sistema que tenga suficiente capacidad energética, pero no pueda suministrar la potencia requerida, o que tenga suficiente potencia y se descargue antes de completar el periodo previsto.
Cómo calcular la duración de un BESS a partir de los kW y kWh
Una forma inicial de estimar la duración de un sistema de almacenamiento consiste en dividir la energía disponible entre la potencia de descarga.
Duración teórica (horas) = Energía disponible (kWh) / Potencia de descarga (kW)
Por ejemplo, si un BESS dispone de 200 kWh utilizables y entrega una potencia constante de 100 kW:
Duración teórica = 200 kWh / 100 kW = 2 horas.
Esto significa que, bajo esos supuestos, el sistema podría entregar 100 kW durante aproximadamente dos horas.
La estimación es teórica y no considera todas las pérdidas ni las limitaciones operativas. En un proyecto real, la duración efectiva dependerá de la eficiencia del sistema, la potencia de conversión, los límites de descarga, la temperatura y las condiciones especificadas por el fabricante.
También debe considerarse que la carga alimentada no siempre demanda una potencia constante. Si el consumo varía durante el periodo de descarga, la autonomía debe calcularse utilizando el perfil de demanda y no solamente una potencia instantánea.
Ejemplo práctico: BESS para una empresa en Chile
Supongamos que una empresa industrial quiere utilizar un sistema de almacenamiento para cubrir parte de su demanda durante un periodo de alta exigencia eléctrica. Después de analizar su perfil de consumo, determina que necesita suministrar 80 kW durante tres horas.
La energía requerida se calcula de la siguiente manera:
Energía requerida (kWh) = Potencia requerida (kW) × Duración (horas)
Energía requerida = 80 kW × 3 horas = 240 kWh.
Por lo tanto, el sistema debe entregar 240 kWh útiles a las cargas durante ese periodo, además de cumplir con los requisitos de potencia y conversión.
Un BESS con 240 kWh nominales no necesariamente será suficiente, porque su capacidad útil puede ser inferior a la nominal y existen pérdidas durante la descarga y la conversión. Para seleccionar el equipo, se debe calcular la capacidad nominal necesaria a partir de la energía útil requerida, la eficiencia aplicable y los límites de operación del fabricante.
Además, si la empresa necesita alimentar una carga de 80 kW, el sistema de conversión debe poder suministrar esa potencia de manera continua bajo las condiciones previstas. La capacidad energética y la potencia deben verificarse por separado.
Este análisis es relevante para industrias, centros logísticos, instalaciones comerciales y otras empresas que evalúan almacenamiento para gestionar su consumo eléctrico.
¿Qué ocurre cuando un BESS tiene mucha capacidad, pero poca potencia?
Un BESS puede disponer de una gran cantidad de energía almacenada y, aun así, tener una potencia de descarga insuficiente para alimentar determinadas cargas simultáneamente.
Por ejemplo, un sistema con 300 kWh utilizables y una potencia máxima de descarga de 50 kW dispone de una reserva energética importante, pero no puede entregar más de 50 kW de forma continua bajo las condiciones indicadas. Si una instalación necesita 80 kW simultáneos, ese sistema no cubrirá por sí solo la demanda completa, aunque su capacidad energética parezca suficiente.
Esta diferencia es especialmente importante en aplicaciones de respaldo, donde se debe determinar qué equipos deben permanecer operativos durante una interrupción del suministro.
Para resolverlo, es necesario revisar la potencia continua y máxima del sistema, los requisitos de arranque de las cargas, la capacidad de sobrecarga admitida y la arquitectura de conversión. En cargas con motores, compresores o bombas, las corrientes de partida también pueden influir en la selección.
¿Qué ocurre cuando un BESS tiene mucha potencia, pero poca capacidad?
La situación inversa también puede presentarse. Un sistema puede entregar una potencia elevada, pero disponer de una reserva energética limitada para mantenerla durante un periodo prolongado.
Por ejemplo, un BESS con 100 kWh utilizables y una potencia de descarga de 100 kW podría entregar esa potencia durante una hora como máximo en un cálculo ideal, antes de considerar las pérdidas y los límites de operación.
Si la aplicación requiere mantener una demanda durante cuatro horas, la capacidad energética podría resultar insuficiente, aunque la potencia nominal sea adecuada.
Este escenario es importante en proyectos que buscan reducir la demanda durante un periodo prolongado o trasladar energía solar hacia horarios en los que la generación fotovoltaica disminuye.
La solución no consiste necesariamente en aumentar la potencia del sistema. Puede ser más conveniente incrementar la capacidad energética, ajustar el periodo de descarga o definir qué parte de la demanda debe cubrirse con almacenamiento.
Cómo elegir entre potencia y capacidad para un proyecto BESS
La selección de un BESS debe comenzar con la aplicación que se desea resolver. No es suficiente definir un número de kW o kWh sin comprender el perfil de consumo y los objetivos operativos.
En proyectos de autoconsumo, por ejemplo, es importante determinar cuánta energía solar excedentaria puede almacenarse y cuánta energía se necesita posteriormente. En aplicaciones de reducción de demanda máxima, debe evaluarse la potencia que se necesita descargar durante los periodos críticos y cuánto tiempo debe mantenerse esa descarga.
Para sistemas de respaldo, se deben identificar las cargas críticas, la potencia simultánea requerida y la autonomía deseada. En proyectos de mayor escala, también pueden influir las restricciones de conexión, los servicios que prestará el sistema y los requisitos de operación.
La evaluación técnica debe considerar, al menos:
- Potencia continua de carga y descarga.
- Capacidad nominal y capacidad útil.
- Eficiencia del sistema y pérdidas de conversión.
- Estado de carga mínimo y máximo permitido.
- Potencia del PCS y características de conexión.
- Perfil horario de consumo y generación solar.
- Temperatura y condiciones del emplazamiento.
- Estrategia de control y sistema de gestión energética.
Para conocer las soluciones disponibles para aplicaciones comerciales, industriales y de mayor escala, revisa la categoría de sistemas BESS de EMAT Chile. La selección final debe realizarse según los requerimientos del proyecto y las especificaciones técnicas de cada solución.
Normativa chilena para sistemas BESS
En Chile, los sistemas de almacenamiento mediante baterías deben considerar los requisitos técnicos y de seguridad que correspondan a su configuración y aplicación.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) publica la Instrucción Técnica RGR N.º 06/2024, que establece requisitos para el diseño, la ejecución, la inspección y la mantención de instalaciones de almacenamiento de energía mediante baterías dentro de su ámbito de aplicación. Puedes consultar la documentación oficial en la página de la SEC sobre almacenamiento de energía a través de baterías (BESS).
Antes de desarrollar un proyecto, es importante verificar la versión vigente de los instructivos, las modificaciones aplicables y los requisitos específicos de la instalación. La potencia y capacidad energética son parámetros esenciales para seleccionar un BESS, pero no sustituyen las verificaciones de seguridad, conexión, protecciones y operación exigidas para cada proyecto.
Preguntas frecuentes sobre kW y kWh en un BESS
¿Cuál es la diferencia entre 100 kW y 100 kWh?
100 kW representan una potencia, es decir, la velocidad a la que el sistema puede entregar o absorber energía. En cambio, 100 kWh representan una cantidad de energía. Si un BESS dispone de 100 kWh utilizables y entrega una potencia constante de 100 kW, la duración teórica sería de una hora, antes de considerar pérdidas y restricciones operativas.
¿Un BESS de 215 kWh puede entregar 215 kW?
No necesariamente. La capacidad de 215 kWh indica una cantidad de energía, no una potencia de descarga. Para saber cuántos kW puede entregar el sistema, se deben revisar la potencia nominal de descarga, las características del PCS y los límites establecidos por el fabricante.
¿Cómo se calcula la capacidad de un BESS para una empresa?
Se debe identificar la potencia de las cargas que se desean alimentar y el tiempo durante el cual deben permanecer operativas. El producto de ambos valores permite estimar la energía requerida en kWh. Después, se debe considerar la capacidad útil, la eficiencia y los límites operativos del sistema para determinar la capacidad nominal necesaria.
¿Qué es más importante para reducir la demanda máxima: los kW o los kWh?
Ambos son importantes. Los kW determinan cuánta potencia puede entregar el BESS durante el periodo de demanda máxima, mientras que los kWh determinan cuánto tiempo puede sostener esa descarga. La selección debe basarse en el perfil de demanda de la empresa y en la duración prevista de la estrategia de reducción de potencia.
Cotiza un sistema BESS para tu proyecto en Chile
Dimensionar correctamente un BESS requiere evaluar en conjunto la potencia de descarga, la capacidad energética, el perfil de consumo y la aplicación que se desea resolver. Una selección adecuada permite evitar sistemas que no cubran la demanda instantánea o que se queden sin energía antes de completar el periodo de operación previsto.
En EMAT Chile encontrarás soluciones de almacenamiento energético para proyectos comerciales, industriales y de mayor escala. Si estás evaluando un BESS para autoconsumo, reducción de demanda máxima o respaldo, reúne tus datos de consumo y los requerimientos de potencia y autonomía para solicitar una cotización técnicamente fundamentada.

